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La
primera condición que debe cumplir indefectiblemente
un cosmético es respetar la fisiología
de la piel. La vascularización de la misma
es el mecanismo más importante de regularización
de la temperatura corporal.
En la piel se encuentran todos los receptores sensoriales;
la formación de la vitamina D3 se realiza
fundamentalmente en la piel. Éstas y muchas
funciones más, hacen de ella un órgano
sensible cuyo equilibrio fisiológico debe
ser respetado y tratado con productos que no alteren
su funcionamiento normal.
La nueva línea cosmética Lex Vitae
se ha desarrollado aportando los nutrientes que mejoran
el estado fisiológico de la piel, permitiendo
su uso continuo sin alterar la normalidad de la misma
y con gran eficacia antienvejecimiento.
consiste
en aunar una intensa actividad
sinérgica de sus
principios activos que
le confieren un potente
efecto reductor de las
arrugas y un alisamiento
progresivo de la piel gracias
al efecto tensor de sus
componentes, lo que convierte
a la línea dermocosmética
en la mejor y más
efectiva alternativa a
la toxina botulínica,
como sustitución
o complemento de la misma.
contiene Correctores
Dinámicos.
No todas las pieles son
iguales, sino que pueden
sufrir cambios a lo largo
del día dependiendo
de la temperatura y del
medio al que están
expuestas.
La formulación con la más avanzada
biotecnología de difusión de las distintas
fases hidrolipídicas de Lex Vitae permite
la liberación controlada de sus componentes
según el estado dinámico de la piel,
adaptándose a los cambios funcionales a lo
largo del día.
Estamos, por tanto, frente al primer “Sistema
de Dermocosmética Inteligente” del
mundo |
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